COVIBESS: Cableado seguro para el nuevo eje de las ERNC
La transición energética no depende solo de instalar más generación renovable. También exige almacenar esa energía y liberarla cuando el sol o el viento no están disponibles. Esa es la función de los sistemas BESS (Battery Energy Storage System), soluciones con baterías que ganan espacio en plantas solares, parques eólicos, microrredes y respaldo industrial.
En una planta fotovoltaica, la mayor producción ocurre durante el día; en un parque eólico, depende del viento.Por eso, el almacenamiento permite gestionar excedentes, entregar respaldo y mejorar la continuidad operacional. En microrredes, además, ayuda a estabilizar sistemas aislados o instalaciones que requieren autonomía.
“Estos sistemas tienen que llegar a un punto de almacenamiento. No basta con generar energía limpia; también hay que gestionarla de forma segura y confiable”, explica Carlos Vásquez, Gerente Comercial de COVISA.

Un habilitador de energía administrable
Un BESS integra racks de baterías, BMS, inversores bidireccionales, climatización, y cableado de potencia, control y comunicaciones. La tecnología dominante es la batería de ion-litio, con tensiones que pueden llegar a 1.500 VDC e incluso 1.800 VDC.
Su crecimiento responde al avance de proyectos utility-scale, soluciones containerizadas, aplicaciones mineras, microrredes industriales y sistemas híbridos. En todos ellos, el BESS permite que la energía renovable deje de ser solo una fuente variable y se convierta en un recurso gestionable, capaz de responder a continuidad y estabilidad de red.
Pero esa mayor densidad energética trae riesgos. El más crítico es el “thermal runaway” (o embalamiento térmico): una falla en una celda puede elevar rápidamente la temperatura, propagarse a baterías cercanas y generar gases inflamables o tóxicos. Por ello, advierte Vásquez, el diseño eléctrico no puede ser secundario. “La seguridad del sistema depende fuertemente del diseño eléctrico. Los cables no son solo conductores; también pueden incidir en la propagación del incendio o en la generación de gases”, señalan desde la empresa.
El rol crítico del cable
Aunque no existe una definición normativa única para “cables BESS”, sí hay requisitos técnicos evidentes: compatibilidad con operación DC continua, resistencia térmica, baja emisión de humo, no propagación de incendio, resistencia UV, y alta flexibilidad.
En este contexto nace COVIBESS, la propuesta de COVISA para sistemas BESS, diseñado para responder a los desafíos operacionales de sistemas con altas densidades energéticas. Fabricado en Chile con energía 100% renovable, este cable RZ1-K cuenta con certificación obligatoria SEC y certificación CESMEC para Categoría A, nivel que representa la más alta exigencia en no propagación de incendio bajo normativa IEC. “Nuestro foco es que el cable no sea el elemento que permita el avance de la llama. COVIBESS tiene el mayor grado posible en no propagación de incendio, superando a cualquier otra propuesta en el mercado nacional, porque está pensado para aplicaciones donde la seguridad contra incendio debe estar por sobre el mínimo exigido, que es Categoría C”, precisan.
La solución incorpora un diseño libre de halógenos y comportamiento superior
frente al fuego, permitiendo reducir la propagación de llama, favorecer la autoextinción y minimizar la emisión de gases tóxicos y corrosivos en caso de
siniestro. Estas características permiten proteger tanto a las personas como a
los equipos electrónicos sensibles presentes en instalaciones industriales y energéticas. Si los BESS serán una pieza estructural de las ERNC, el cableado
ya no puede evaluarse solo por costo o disponibilidad; debe ser parte de una
estrategia de seguridad.
Fuente: Electroindustria - Mayo 2026